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jueves, 30 de junio de 2011

El infortunio de llamarse David

David Quispe Anco lleva cinco meses preso acusado de violar a una menor de edad.

Sin embargo, su acusación se debería a un confuso caso de homonimia.

Lleva cinco meses en prisión, alejado de su esposa y de sus cuatro hijos; la culpa que paga es, al parecer, la de llamarse David Israel Quispe Anco. Su infortunada historia empezó el once de Mayo del 2009, cuando en la comisaría de Tablada de Lurín (Villa María del Triunfo), Ana María Chichón denunció el rapto y la violación de su hija de a penas trece años de edad, a manos de un hombre 16 años mayor. 

La acusación N° 140-10 de la fiscalía superior penal de Lima sur -a la que este diario tuvo acceso- constata la declaración que la menor dio a la policía. Ella aseguró que quien la raptó durante 15 días y la obligó a mantener relaciones sexuales amenazándola de muerte fue un hombre al que ella conoció como “David Sneider”. 

“Trabajaba haciendo pizarras acrílicas en la casa de su tío Julio que vive casi al frente de la mía. Durante varias semanas me insistió para fugarnos” –afirmó la menor. 

Asustada por las amenazas de muerte contra ella y su familia, aceptó encontrarse con el sujeto, quien luego la llevó a la casa de sus padres ubicada en el asentamiento humano Cruz del Norte en Carabayllo, donde -según la adolescente- permanecieron dos semanas hasta que los dueños de casa descubrieron su edad. “Sus padres lo llamaron a un lado y empezaron a discutir, le pidieron que me devolviera pero él no les hizo caso” –señaló la víctima.
 
Según la declaración, fue en esta casa donde “David Sneider” forzó a la menor a tener relaciones sexuales todas las noches. Agobiado por la presión de sus padres, el sujeto decidió llevarla a un cuarto alquilado en la asociación Las Palmeras en Puente Piedra desde donde la adolescente pudo escapar y regresar a su casa.
 
Con la información brindada por la víctima, la policía llegó hasta la casa del tío del sujeto conocido como “David Sneider”: Julio Ancco, ubicada en el jirón 9 de Octubre en Tablada de Lurín. Según fuentes policiales, Ancco confirmó que el sujeto al que buscaban era su sobrino, se llamaba David Quispe Ancco y trabajó con él durante un mes. 

A partir de entonces, la policía se dedicó a la búsqueda de David Quispe Ancco de 29 años de edad. Dieciocho meses después, las averiguaciones policiales lograron dar con el paradero de David Israel Quispe Anco pero, a la luz de las pruebas, no con el del autor de la violación. 

El nombre de la acusación
David Israel fue detenido el ocho de Noviembre del 2010 mientras cumplía con sus labores de jardinería dentro de la universidad San Marcos. En menos de 48 horas fue trasladado al penal de Aucallama en Huaral. Para la policía y la fiscalía él era el autor de la violación pese a que negó los cargos reiteradamente. 

Asustada por el destino de su esposo, Jacqueline Verástegui, decidió comprobar su inocencia reconstruyendo el caso de la violación. Fue así que llegó hasta la casa de los padres del presunto violador en Puente Piedra. Su intención era conocer quién era aquel David Quispe Anco acusado por la menor. 

Conversando con los vecinos de la zona descubrió un hecho sorprendente: el sujeto al que todos conocían como David, en realidad se llamaba Dick. “Se hace llamar David Sneider pero su verdadero nombre es Dick Santiago Quispe Ancco” -señaló la esposa de David Israel con la ficha RENIEC del sujeto en mano. 

Al parecer, tanto en su trabajo como en su casa Dick Santiago era conocido como David, incluso su propio tío lo llamaba así: “en el barrio donde la señorita vive todos lo conocen como David, nadie lo llama por su verdadero nombre” –aseguró Verástegui. 

Al revisar los datos personales se comprueba, además, que a pesar de que ambos apellidan igual, hay una diferencia en el apellido materno: en el caso de David Israel, Anco se escribe con una sola c y en el de Dick, Ancco lleva doble c. Una diferencia que no fue tomada en cuenta por la policía.
 
Inconcordancias y contradicciones
Según la acusación fiscal, la acusación de David Israel se basa en el testimonio de la menor y la declaración del tío del acusado, confirmando que el sujeto trabajó y vivió con él en Tablada de Lurín.
Para comprobar la versión de Julio Ancco, tío del supuesto violador, este diario llegó hasta su casa en Tablada de Lurín. Mostrándole la ficha RENIEC de Dick Santiago respondió: “sí, él es mi sobrino”.

Al consultarle si había trabajado con él en el último mes manifestó, en un principio, que sí pero luego se contradijo: “no, no trabajó aquí. A él ni lo metan” -respondió. Además, observando la foto de David Israel sentenció: “yo no lo conozco, nunca lo he visto en mi vida ni ha trabajado aquí”.
 
Por otro lado, en la RENIEC David Israel constata como su domicilio la avenida Condorcanqui N° 685 - Independencia. En cambio, Dick Santiago registra como dirección el AA.HH Cruz del Norte Mz. A-2 Lote 05 - Carabayllo, esta dirección es la misma que la menor dio como el lugar donde fue retenida por dos semanas. 

Además, la víctima manifestó que en esas dos semanas conoció a los padres de su captor, quienes exigieron sea devuelta. Sin embargo, Verástegui señaló que David Israel no tiene padres: “mi esposo no tiene mamá, fue huérfano de madre desde que nació y hace cuatro años falleció su padre”.

Este diario también visitó la casa de los padres de Dick Santiago donde la señora Julia Huayllas (viendo su fotografía) lo reconoció como su esposo: “Él vive conmigo desde hace nueve años. Nunca se ha fugado con otra persona” -respondió, al ser consultada por un posible romance de Dick Santiago con una menor de edad. Agregó, que Dick Santiago se encontraba trabajando y que regresaba a casa todas las noches.
 
A pesar de que todos estos hechos evidencian una clara confusión de personas en la investigación policial, David Israel sigue detenido porque -según la acusación de la fiscalía- la víctima, a través de un reconocimiento fotográfico, lo identificó como el sujeto que la violó. 

Una acusación confusa
Pero el reconocimiento de la menor habría sido rectificado. Según la esposa de David Israel, en Diciembre del 2010 acudió ante la menor y sus padres para mostrarles las fotografías de su esposo y de Dick Santiago. Ella afirma que las respuestas fueron contundentes: “me dijo que sí, que él era. ‘Es él, si le pones gorra y polo, tiene un parecido’” -le señaló la menor al observar la fotografía de Dick Santiago. Según esta versión, los padres de la víctima también lo reconocieron como el responsable de la violación. 

Verástegui añadió que al mostrarle luego la foto de David Israel la menor no dudó: “me dijo: ‘yo no lo conozco, nunca lo he visto a tu esposo’. Lo mismo me dijo su mamá y su hermana” -manifestó. 

La adolescente y su madre le habrían prometido retirar la acusación contra su esposo si Verástegui lograba la detención de Dick Santiago: “le dije: ‘señora, acá está el chico, él ha sido el que se fue con tu hija. Ah ya, que lo capturen, me dijo, llama a la policía’. Fui a la comisaría pero me dijeron que no pueden capturarlo porque no hay denuncia sobre él” -señaló.
 
A pesar de que el abogado Otto Castañeda -defensor de David Israel- les pidió a la menor y su madre que acudieran ante la fiscalía para que se rectifiquen como personas civiles, éstas hasta ahora no lo han hecho.
 
¿Por qué no hay rectificación?
Para confirmar lo dicho por Verástegui, este diario acudió a la casa de la adolescente, allí nos recibió su madre, Ana María Chichón, pero ni ella ni su hija quisieron declarar y enviaron a su abogado, Oscar Zúñiga, a responder en su lugar.

Zúñiga negó que la adolescente y su madre se hayan reunido con Verástegui y mucho menos que hayan señalado a Dick Santiago como el agresor: “en el proceso judicial que es privado no hay tal diligencia” -dijo, y manifestó, además, que la adolescente sigue identificando a David Israel como su agresor. 

El abogado, afirmó, también, que el proceso que David Israel afronta es una acusación penal interpuesta por la fiscalía, por lo que su defendida y su familia no tienen ya nada que ver: “quien sigue esta audiencia es el ministerio público, es esa institución la que ha presentado la acusación. Si tienen pruebas, deben acudir al Ministerio Público para que retire la acusación” -dijo.

El Ministerio Público señaló en su acusación que todas las pruebas presentadas por la defensa de David Israel (el verdadero nombre de Dick Santiago, su dirección, etc.) “sólo son esgrimidas con el fin de evadir la responsabilidad del procesado en tanto que está acreditado ser el autor del delito de violación sexual de menor de edad”.

La pena que han solicitado es de 30 años de prisión. La sala penal del cono sur estuvo a punto de dictar sentencia hace una semana si no fuera por un pedido extraordinario de la defensa para que en una última audiencia puedan presentar las pruebas recogidas.

Más allá de las contradicciones y las diversas declaraciones de todos los protagonistas de esta historia, aquí lo que resulta alarmante es que se acusó y se privó de su libertad a una persona sin realizar un trabajo mínimo de cruce de versiones. 

Tampoco se prestó atención a la defensa de la familia ya que no se citó a personas claves como los padres y el tío de Dick Santiago. Además de no realizarse un careo entre la víctima y el supuesto agresor. ¿Por qué se llevó a cabo una investigación con tantas omisiones?

Mientras esta pregunta sigue sin responderse, David Israel continúa preso en Huaral, tal vez lamentándose el infortunio que le ha causado su nombre.

domingo, 26 de junio de 2011

Malas juntas

Es muy extraña la sensación que se siente al saber que la policía mató a dos ladrones en una persecución y enfrentamiento a balazos a solo unas cuadras del lugar donde uno vive. Después de tanto escucharlo, parece que ahora sí la delincuencia está a la vuelta de la esquina.

El pasado domingo fue un día de elecciones para todos los peruanos mayores de edad. Sin embargo, para algunas malas personas parece que este día significa una oportunidad para en robar casas que se encuentren deshabitadas, precisamente porque sus dueños salieron a cumplir con su deber como ciudadanos.

Dos agentes de seguridad, a bordo de un patrullero de emergencias, cumplían con las rondas que acostumbran hacer para mantener la seguridad en su distrito, pero alrededor de las 3 de la tarde se dieron cuenta del asalto a la casa ubicada en el Jirón Los Gladiolos 1762, en el Cercado de Lima.

Los cuatro ladrones se estaban llevando computadoras, joyas y dinero en efectivo pero se percataron de la presencia de los policías y prefirieron huir. De inmediato, subieron en el sedán negro de placa BIL - 471 en el que iban a transportar lo robado y emprendieron la fuga a toda velocidad. El patrullero inicio la persecución y los bandidos decidieron dispararle en varias ocasiones para disuadirlos. Los efectivos de la policía respondieron y se desató una balacera en toda la avenida.

“Uno de los disparos le impactó en la cabeza” señaló Luis Campana, miembro del Escuadrón de Emergencias, quien llegó hasta el lugar para apoyar en las investigaciones. María Milagros García Hernández (27), quien huía junto a sus compañeros fue quien recibió ese disparo. La lanzaron del auto, al parecer sin vida, y cayó a un lado de la Huaca Mateo Salado, ubicada frente a la Plaza de la Bandera.

Los ladrones fueron seguidos hasta la altura de la cuadra 25 de la avenida Venezuela, donde terminaron acorralados. Dos de ellos lograron escapar y el tercero, Cristian Bernardo Amorín (33), fue abandonado mientras agonizaba en el auto que quedó estacionado a un lado de la calle.

El vehículo estaba lleno de impactos de bala, la mayoría en la parte baja del chasis, por lo que se podría deducir que la policía le apuntaba a las llantas. Además, se descubrió que la placa original era B2N-000. La que llevaba en ese momento era clonada.

Los curiosos no tardaron en aparecer y en menos de una hora el lugar estaba lleno de vecinos y transeúntes que regresaban de votar. La policía cercó el lugar para que las personas no se acerquen y los peritos hagan su trabajo.

Los familiares de Milagros García aparecieron y afirmaron que “todo fue un error, Milagros es una joven cosmetóloga y no una ladrona”. Sin embargo, la policía la sindica como parte de una banda de asesinos que mataron a un cambista y a un vendedor de salchipapas la semana pasada.

¿Se puede tener tan mala suerte?, ¿fue todo un error o fueron las malas juntas? Solo es posible afirmar que, en la actualidad, la inseguridad campea en Lima y esto sí no es cuestión de suerte.

sábado, 25 de junio de 2011

La muerte al volante

La muerte al volante

Salió a votar el día de las elecciones, y mientras esperaba en el paradero con su niño en brazos, fue embestida por un taxi que se despistó y mató a dos personas. En plena ley seca, el conductor en estado de ebriedad realizaba un servicio de transporte público. Esta es la historia de Diana Villanueva, que a fin de año, probablemente será solo un número más de las alarmantes estadísticas.

Texto: Israel Guzmán

Aunque silencioso, su llanto es continuo e indisimulable. Se cubre el rostro con una mano, baja la cabeza, se muerde los labios y voltea contra la pared…  Son todos intentos vanos de reprimir no el dolor, sino su manifestación, demasiado impúdica, demasiado privada para que la vean las cámaras de televisión. Tensa los labios pero el llanto puede más y lo desborda. Sus familiares intentan darle fuerzas en un abrazo pero él se aleja al poco rato. No logran mitigar su dolor, pues sabe que nada traerá a su esposa de vuelta.

Diana Villanueva Tena llevaba casi doce años junto a Romel Justiniano Poma. Eran todavía una pareja joven, ella contadora y él profesor, ambos de treinta años. Tenían tres hijos, los tres varones y de menos de diez años. Vivían en una casa familiar cerca del óvalo Arriola, una zona no muy tranquila del distrito de La Victoria.

El once de abril ambos se despertaron temprano. Era domingo, tenían que ir a votar. Desayunaron juntos. El plan era salir temprano para poder pasar el día en familia, almorzar con los abuelos y tíos y esperar juntos el flash electoral de las cuatro de la tarde.

Romel salió con el mayor de sus hijos. Debía de regresar temprano para luego acompañar a Diana hasta San Juan de Lurigancho. A pesar de vivir en La Victoria, ella todavía estaba registrada con la dirección de sus padres.

A las diez de la mañana él todavía no regresaba. Las calles estaban llenas y el tráfico igual de pesado que los días de semana en hora punta. Diana lo llama una vez y él no contesta, recién al segundo intento logran hablar. Le dice que se está demorando mucho,  que prefiere salir por su cuenta para regresar temprano y tener todo listo; y que se está llevando al menor de sus hijos con ella. Es la última comunicación que tienen.

* * *

Alrededor de las once de la mañana Diana regresaba del colegio donde registró su voto. Esperaba en el paradero, a seis kilómetros de su casa, y llevaba en brazos a su niño de un año y tres meses.

Súbitamente, un taxi subió a la vereda y atropelló a dos personas. Diana fue una de ellas. Quedó inconsciente tirada en el piso. A tres metros de ella estaba el cuerpo de Elisa Luna Morales, una anciana de setenta años que recibió el impacto de lleno; murió en el instante. Una ambulancia llevó a Diana a la Clínica San Juan Bautista. No resistió mucho y murió a las pocas horas.

El conductor intentó escapar pero los testigos del accidente no se lo permitieron. Tampoco fue muy difícil: estaba borracho.

Siete horas después del atropello Romel, el esposo de Diana, llegaría a la puerta de la Morgue de Lima. A pesar de que su suegro se lo ha dicho él se resiste a creer que la historia es verdad. Niega con la cabeza, y quiere entrar a verificar con sus propios ojos que Diana, su Diana, es quien ha sufrido el accidente. Tal vez aún tiene la esperanza de que en la clínica se hayan confundido, le hayan cambiado de nombre. En el fondo seguramente sabe que no, que sí es su esposa la que sufrió el accidente, que a ella la trasladaron a la clínica y que es su cuerpo el que espera ser retirado dentro de ese edificio amarillo.

* * *

En la comisaría de la Huayrona se registraron los incidentes. Julio Tea Ayquipa era el conductor del taxi. Según el técnico que hacía guardia en la puerta recién a las cuatro de la tarde lo llevaron a que pase los exámenes médicos y toxicológicos. El superior a cargo de la comisaría indica que a simple vista, daba la impresión de haber bebido. El dosaje etílico lo pasó una hora después del accidente y confirma lo que todos sabían: Tea estaba ebrio, superaba por más del doble el límite del nivel de alcohol permitido para conducir.

A media cuadra de la comisaría habían dejado estacionado el taxi abollado. El estado del carro dejaba ver la violencia del choque: todos los parabrisas destrozados, la maletera abierta (no se podía ya cerrar); la puerta trasera izquierda había chocado con un mojón de cemento y estaba completamente hundida, trabada. Había una chompa morada en el asiento posterior. En el parachoques ý capó delanteros se podían ver varias abolladuras; alguna de ellas debía ser la marca del impacto contra Diana.

Mientras esperan las tres horas que suele durar la necropsia previa al retiro del cuerpo de la morgue, los familiares de Diana se acercan a la comisaría para hablar con el fiscal de turno. Cuando salen de regreso a la morgue no van muy optimistas, dicen que los han atendido de mala gana, que no les han querido explicar el proceso, que el fiscal está en sayonaras y guayabera, que no confían.

* * *


El año pasado se endurecieron las penas y se impulsaron campañas de sensibilización contra el manejo en estado etílico, pero parece que los esfuerzos no vienen dando resultados. Hace un par de meses Carlos Cacho, un conocido presentador de televisión, atropelló a Humberto Yzarra mientras manejaba en estado de ebriedad, se resistió a pasar el dosaje etílico y a pesar de las pruebas, pasaron más de tres meses antes de que fuera recluido en un penal mientras sigue el proceso.

Tea Ayquipa se encuentra detenido, pero mientras tanto y a pesar de las pruebas, los familiares de Diana Villanueva tienen que pasar por un engorroso proceso de ocho meses en el 51° Juzgado de Lima. Vladimir Carlos Villanueva, el abogado que sigue el juicio por parte de la familia de Diana, sigue buscando testimonios que contrarresten la declaración autoexculpatoria de Tea.

* * *

Mientras esperaba en el paradero Diana llevaba en brazos al menor de sus hijos. Ella no pudo escapar, pero tuvo una última reacción al ver que un carro se le venía encima: lanzó al niño hacia la vereda y, antes de que caiga al piso fue atrapado, por una señora que salía de una farmacia.

El mismo domingo por la noche los restos de Diana ya eran velados en la sala de su casa. Su hijo, que horas antes había sido testigo del atropello de su madre, jugaba con una pelota desinflada en la entrada de su casa, sin tener idea de que su mundo había cambiado para siempre.


El dato
En el 2009 se intervino a 4,169 conductores que superaron el límite de alcohol permitido
En el 2010 la cifra se incrementó a más del doble: 10,232 personas fueron detenidas por la misma infracción

Amores que matan

Hace casi exactamente dos años, un crimen estremeció el mundo del folclore. Alicia Delgado, cantante vernacular, había sido asesinada en su propio departamento, en Surco. Apuñalada y golpeada cruelmente, fue también víctima de robo, pues los asesinos se llevaron su caja fuerte, llena de dinero y joyas. 

Desde el preciso momento en que fue hallado el cuerpo, la bomba explotó en las páginas de los diarios, los programas de televisión y en la población en general: Había muerto la ‘Princesa del folclore’ y de una manera despiadada.
Se tejieron numerosas teorías y se señalaron posibles sospechosos con el transcurrir de los días, pero no fue hasta la captura de Pedro César Mamanchura, el 30 de junio, que se encontró al principal responsable. 

Mamanchura se autoinculpó como el ejecutor del crimen, pero arrastró consigo a la ex pareja sentimental de Alicia, Abencia Meza, pues aseguró haberlo hecho a pedido de ella. Así las personas de su entorno más cercano fueron sindicadas como culpables (Mamanchura fue su chofer y guardaespalda).

Esta confesión le costó muy caro a la ‘Reina de la parranditas’. El 9 de julio fue recluida en el penal de Santa Mónica, acusada de ser la autora intelectual del asesinato. Sin embargo, por gestiones de su abogado y por no encontrarse pruebas contundentes de su participación, salió en libertad el 21 de enero. 

A partir de esa fecha dio entrevistas en numerosos diarios y programas de televisión, en todas ellas aseguraba inocencia y pedía la cabeza del culpable, aunque sin mucha tristeza ni indignación.
Los fiscales acusan a Meza de haber planificado el asesinato con un mes de anticipación, después de haber terminado su tormentosa y conflictiva relación. Además aducen que fue llevada por los celos, pues Delgado empezó a salir con su arpista Miguel Salas. Desde entonces, el músico afirmó temer por su vida, ya que es amenazado constantemente por la cantante.
Son muchos los motivos para señalar a Abencia Meza como la culpable. Su conexión sentimental con la hermana de Alicia, por ejemplo, despierta más de una sospecha. Al inicio de las investigaciones, ambas negaron tajantemente haber tenido una relación a escondidas, pero las evidencias se encargaron de contradecir su versión.

Según declaraciones de Mamanchura, ella también está implicada el crimen: “Abencia planificó todo, pero tuvo la ayuda de Clarissa. A las dos les digo que no se hagan las locas, que no sean hipócritas”, dijo. Cada vez que tiene la oportunidad, Clarissa pide justicia por su hermana, con el rostro lleno de lágrimas.
La madeja se extiende hasta la sobrina de Delgado, Toribia, y al medio hermano de Mamanchura, Luis Ángel Espinoza Antúnez, en prisión desde mayo de este año por la Policía. A ambos se les acusa de cómplices por registrar en sus  celulares numerosas llamadas telefónicas a Mamanchura, entre el 22 y el 23 de junio de 2009, la víspera y el día mismo del asesinato.

Espinoza Antúnez llamó a su medio hermano seis minutos después de perpetrado el crimen. Delgado, en libertad y estando en prisión, lo hizo un total de 357 veces. Fue gracias al levantamiento del secreto de las comunicaciones de los cuatro implicados que se descubrieron los record de llamadas telefónicas, su duración, fecha y ubicación. 

Las conexiones entre Meza y los cómplices Delgado y Espinoza también se encuentran registradas en el récord de llamadas. Es con la primera con la que tiene más comunicaciones telefónicas, por lo que se presume que ella fue el principal nexo entre 'Pistolita' y Mamanchura.
Después de 15 meses, el fiscal superior Teddy Cortez ha hecho que Abencia Meza tiemble ante un posible reingreso a Santa Mónica, y esta vez para cumplir una condena de 30 años.
Con el paso de los días las pruebas se van acumulando en su contra y lo mismo pasa con sus contradicciones. 

Un reciente peritaje arrojó su perfil psicológico: una persona obsesiva, compulsiva, calculadora y violenta. Antes de su muerte, Delgado dejó dicho que si algo le pasaba era responsabilidad de Meza. Todo apunta a que los celos y la obsesión la conminaron a planificar la muerte de su ex pareja sentimental, pero el caso está lejos de cerrarse y promete todavía muchos datos claves que mostrar.

viernes, 24 de junio de 2011

MUERTE EN EL CAMINO

Hombre que iba encima de tráiler murió con el cráneo destrozado

Hasta el día de hoy, nadie reclama su cuerpo en la Morgue del Callao.

Por José Barreto


Destrozado sin decoro. Antihumano. Cual despojo que la vida por encargo se ocupó de abatir. El sangriento espectáculo que deja la muerte poco usual nunca es gratificante a la retina… así se trate de la de un delincuente.

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Sábado. A ‘Pichiche’, ladrón de bajo rango, no le queda más dinero. Mañana hay fútbol y hacen falta monedas para el trago. Necesita, también, algo para meterse a la boca y sortear un fin de semana más. Vive entre la salsa y la pasta, que se hace básica para decorar su lúgubre cuarto de madera en una zona picante del Callao.

No tiene amigos, tiene cómplices y eso basta. A sus cuarte y cinco años, emprende cada empresa delincuencial con el mínimo de logística y planificación, pero siempre con unos jeans roídos y un polo militar que le recuerda un lejano afán por defender a su país. Todos dentro de su grupo exudan ansiedad. El olor de sus miedos y arrebatos construyen el derrotero de su victoria o el de un ingreso más al penal.

[Cómplice 1:

No era la primera vez. Nos subimos y sacamos las cosas y, en algún semáforo, nos bajamos y corremos. Es fácil, tío. Vamos tres no más porque, sino, mucha palta. El ‘Pichiche’ se bajaba a veces antes de que parara el camión. ‘Locazo’, era… pero cuando vimos lo que había pasado, nos tiramos y nos fuimos. Ya qué podíamos hacer.]

Trailers. Objetivo en movimiento que contiene, casi siempre, todo lo que necesita. Artículos de metal, víveres. Algo qué comer o vender. Si son ambas cosas, aún mejor. Por la cercanía de su ubicación, eligen la Avenida Canta – Callao. El destino de los vehículos con valiosos cargamentos es, casi siempre, la Av. Argentina. Una luz roja, raudamente treparse y extraer lo que se pueda. Próximo paso: correr endiabladamente con el botín.

Desfilan muchos monstruos sobre ruedas. Ninguno convence al trío de hampones. Las tolvas de los camiones o están muy vacías o poco firmes para soportarlos, o lo que contienen, no les atrae. Finalmente uno, un trailer blanco de la empresa almacenera ALMA Perú, los embeleza. Cargado de cajas que, al parecer contienen víveres, no lo piensan dos veces. El objetivo está definido.

[Cómplice 2:

Yo le dije que no. Ese huevón no me hizo caso. Nos quedamos arriba del camión más tiempo y, por renegar, cuando vio que no había nada valioso, no se dio cuenta y… ya pues. Nosotros nos agachamos y al siguiente semáforo nos bajamos. Yo casi vomito porque me salpicó todo. Ya boté esa ropa.]

- Ya, ‘Pichiche’. Trepa.

- Vamos…

- Bien, carajo, están llanecitas las cajas. Ábrelas al toque, Colorado.

- ¿Tubos de vidrio? Putamadre, huevón. ¿Ahora?

- Hay que bajarnos no más, ‘Pichiche’.

- No. De repente no todas tienen lo mismo.

- Ya fue, loco. Bájate.

- No. Abre las demás, Colorado.

- No reniegues y bájate. Agáchate, huevón. Agáchate.

Ángel Melchor, de veintiocho años, conductor del vehículo, se dispuso, como todos los días, a desembarcar la mercadería al llegar al local de la cuadra diecisiete de la Av. Argentina. El fétido olor y los restos de sangre salpicados en lo alto de las cajas, lo puso en alerta. Pidió ayuda y no hubo quien, en ese momento, no sintiera un vórtice mortal en el estómago. Los restos de un hombre con polo militar, con el cráneo destrozado e incompleto, habían caído entre las cajas del embarque de tubos de vidrio.

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Los ramplones compinches, aquellos que hoy jugarían un partido de fútbol con el infortunado ladrón, no han desistido. Sudan, ríen, beben y no se acuerdan. Y si lo hacen, al parecer, que uno de ellos desaparezca, es la ruleta rusa a la cual ya están acostumbrados. El siguiente está entre ellos.

Los pasillos fríos de la morgue del Callao no reciben pasos que vayan tras ‘Pichiche’. Sin documentos, sin fotos ni número telefónicos en sus roídos jeans. Tal vez los restos encefálicos que yacen en el puente peatonal Santa Rosa, guarden el recuerdo de aquellos a quienes su ausencia no les es inusual.

lunes, 20 de junio de 2011

Desapare-Ciro



El caso de Ciro Castillo Rojo es un acontecimiento especial. Desapareció el tres de abril mientras caminaba por el Madrigal, en el Valle del Colca con una chica, Rosario Ponce. Desde ese día los medios no han dejado de seguir su historia.

Resulta extraño que la prensa le preste tanta atención a este suceso. Resulta más extraño aún que lo haga por tanto tiempo. ¿Qué vieron en este hecho que les pareció tan llamativo? ¿Qué hace que los diarios publiquen y la gente lea lo mismo, día tras día?

Esto es una novela. Mínimo una serie de suspenso. Él, desaparece misteriosamente. Ella, es la última que lo vio vivo. La última que habló con él, que estuvo con él. Ella no sabe que pasó. ¿Realmente no lo sabe? Entonces empiezan las sospechas.

Un súper equipo de producción se despliega. Buscadores profesionales, extranjeros y nacionales. “Sinchis”. El ejército, la policía, fiscales, perros de rescate y pobladores. Todos quieren encontrar a Ciro. La madre llora cada semana en pantallas. La “sospechoza” clama inocencia cada día. Ni un día, ni un solo día la prensa deja de seguir esta historia.

No hay diario, ni los más chichas ni los más serios que hayan pasado por alto el tema. ¿Pero es acaso Ciro el único desaparecido? ¿Cuántas madres más lloran un hijo en este momento porque no saben dónde está? ¿A todos los ausentes les dan lo mismas cobertura?

Seamos honestos. Difícil que a los editores y reporteros les importe realmente si Ciro está vivo o no. La verdad es que la historia vende. Y vende más porque a diferencia de “María la del barrio” o “Sin tetas no hay paraíso”, esto es real. Y la realidad siempre supera la ficción.

Y entonces se hacen cronologías, infografías, reportajes cada fin de semana, viajes, consultas con expertos, entrevistas. Lo mismo. Cada día, cada semana. Y siempre hay algo nuevo en la historia y todo vuelve a empezar.

La cobertura que los medios le dan a este caso ayuda sin lugar a dudas a la familia de Ciro a mantener viva la esperanza, ya que probablemente, si no fuera por la envergadura que la prensa le ha dado a la historia, jamás tantos esfuerzos se hubieran volcado en encontrarlo y habrían abandonado su búsqueda hace mucho tiempo.

Todos, como la familia, queremos encontrar a Ciro. No porque conozcamos a Ciro, si no porque sabemos su historia. Todos queremos saber en qué va a acabar. Si está vivo, si está muerto, si lo mataron, si se murió. La pregunta es, ¿cuando los medios decidirán que ha muerto?


sábado, 18 de junio de 2011

Efectivos policiales se exceden en el uso de la fuerza

¿Violencia para ser fuerte?

Es necesaria una reforma policial

Incapaces de contener el sufrimiento que los policías del Escuadrón Águilas Negras les habían causado, la familia Falla lloraba la muerte de Gerson (26). Su muerte, el 26 de abril, ha lanzado de nuevo a la luz pública el problema del uso excesivo de la fuerza que invade al sistema de la Policía Nacional del Perú.

A pesar de que existe la Ley Orgánica de la Policía Nacional del Perú, que en su articulo 11, señala que el empleo de las armas de fuego se hará solo cuando los otros medios disuasivos no hayan sido suficientes y se vea en peligro la vida del efectivo o la de otras personas; las armas de fuego parecen ser utilizadas en cualquier intervención policial.

Así también el uso de la violencia en la Policía es considerado impulsivo, arbitrario, ilegal, ilegitimo y no profesional; mas el uso de la fuerza es calificado como un acto discrecionado, legal, legítimo y profesional. Violencia y fuerza son dos cosas totalmente distintas.

Sin embargo, se han podido detectar desfases en la metodología que vienen empleando los efectivos de la Policía Nacional a la hora de administrar la fuerza.


Según una encuesta realizada por la ONG Ciudad Nuestra, solo el 29% de la población tiene una opinión favorable de la Policía. Esto significa que, por lo menos, dos de cada tres encuestados tienen una opinión negativa sobre la labor que realizan los efectivos, una de las razones: violencia policial.

Entonces ¿Qué está pasando en la PNP? ¿Por qué los policías hacen uso excesivo de la fuerza?
Una explicación sería la falta de objetivos institucionales, y que el sistema de recojo de datos e información no están debidamente institucionalizados.

La Policía no tiene nítidamente definidos los perfiles de los futuros oficiales y suboficiales, entonces no se puede orientar adecuadamente sus procesos de reclutamiento y selección de personal.


Es preocupante que en la PNP todavía no existe un consenso claro y definido sobre su razón de ser como organización y el papel que debe cumplir en la sociedad peruana. Esto porque todavía persiste en el interior de sus filas diferencias conceptuales que dependen de la ex institución de la que provienen sus miembros.

Existen problemas en la gestión de los recursos humanos o calidad del personal. El 70% de la Policía ha cursado sus estudios secundarios en colegios nacionales. Teniendo en cuenta las características de la educación estatal, se puede decir que el nivel educativo que traen los oficiales y suboficiales debe ser reforzado en las escuelas de suboficiales.

Sin embargo, también se ha modificado la Ley de la Policía Nacional, flexibilizando las formas de ingreso y el tiempo de perm anencia, a fin de captar profesionales y técnicos.


Durante los últimos cuatro años se han creado por lo menos 11 escuelas de suboficiales, lo que ha generado que, en el 2010, se cuente con un total de 25.

Gustavo Carrión, quien fue director general y antes director de Instrucción y Doctrina de la Policía Nacional, sostiene que si bien es bueno que se haya incrementado significativamente el número de policías en los últimos años, ello se ha hecho a costa de sacrificar la calidad de la formación.“La mayoría de las escuelas de suboficiales no cuentan con instructores ni con facilidades ni equipos mínimamente adecuados para proveer a los policías de una mínima formación”, recalca Carrión.

También dice, "Alrededor de 5 mil de los 13 mil nuevos policías son licenciados de las Fuerzas Armadas que recibieron una formación de seis meses antes de ser desplegados para el servicio, lo que resulta claramente insuficiente, ya que la formación y experiencia militar son poco relevantes para el trabajo policial "

Estrés

A la falta de calidad en la formación académica, se suma el factor de estrés. Edson Berríos, comisionado de la Adjuntía en Asuntos Constitucionales de la Defensoria del Pueblo, indicó que en el 2008 encontró un alto nivel de estrés en algunos miembros policiales debido al régimen laboral que, tras 24 horas de servicio, los obliga a buscar en sus días de franco labores de vigilancia particular para obtener más dinero.

“La PNP tiene un departamento de apoyo psicológico pero no se da abasto. Los agentes involucrados en casos que ponen en tela de juicio su capacidad mental deberían ser objeto de seguimiento y monitoreo, pero esto no se hace en la actualidad”, asegura.

No solo hay problemas en la gestión de los recursos humanos y en la organización, sino también en la política de equipamiento y modernización tecnológica, especialmente en comunicaciones e informática.

Reforma policial urgente

Para Gino Costa, consultor en seguridad ciudadana y ex ministro del Interior, la raíz de este problema está en la ausencia de una ley de la carrera policial. Esta deberia establecerse con claridad, sobre la base del mérito y la excelencia. Se necesita claridad en las reglas de juego esenciales; con relación al ingreso, la formación, capacitación y especialización; la evaluación del desempeño; los incentivos y los ascensos; la asignación de responsabilidades; el régimen disciplinario; y el término de la carrera.

Este asunto ha estado en agenda durante la última década y poco se ha avanzado. En el 2004, en el marco de la reforma policial, se logró un proyecto de ley que no llegó a ser presentado hasta la gestión de Pilar Mazzetti, en el 2006, y cuya discusión en el Congreso no prosperó. Es urgente volver a ponerlo en agenda.

Para una administración eficiente de los recursos humanos de cualquier organización, sea pública o privada, se requiere de una serie de insumos básicos que permitan el diseño adecuado de políticas, estrategias y acciones.

Por un lado, se necesita conceptos claros sobre el tipo de organización que se quiere tener (visión, misión, objetivos, funciones, perfiles, etcétera) y, de otro lado, datos fidedignos y sistematizados de sus integrantes que faciliten la toma de decisiones sobre sus fortalezas y debilidades, que otorgue puestos correctos a los miembros correspondientes.