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sábado, 25 de junio de 2011

SE DESATA LA INSANÍA ELECTRÓNICA

ENTREVISTA ||| MAD PROFESSOR (NEIL FRASER)



EL RENOMBRADO PRODUCTOR DE MÚSICA DUB Y AMANTE DE LA TECNOLOGÍA VIENE A LIMA PARA HACER RETUMBAR LA CIUDAD CON DOS CONCIERTOS * TRABAJARÁ CON TEMAS DE BANDAS PERUANAS Y PREPARA UN TALLER DE PRODUCCIÓN MUSICAL

*** Por José Barreto

La música es el canal por el cual discurren nuestros demonios. Madera, metal, cuerdas y hoyos son conjugados por músicos para emitir los sonidos que habrán de llevarnos a exudar alegrías y otras emociones. Pero existe en el planeta un demente, un ‘loco’ profesor que, a punta de transistores, máquinas y perillas, sin ser él músico, desata sinuosos contoneos y la insania catártica en los que oyen su “música”, envolviéndolos en una atmósfera relajada y alucinógena, arrullándolos con un bajo constante y una percusión abrasadora… perfecta para estimular el interior de alma.

Aquel demente es Neil Fraiser, alias Mad Professor (El Profesor Loco). Hoy es un reconocido productor de música, tiene su propio estudio de grabación (Ariwa) y es uno de los más grandes exponentes de un alucinante género de música derivado del reggae en los años 60 llamado Dub. Ese demente viene al Perú, pero hoy maneja bajo la gélida nieve de Londres y Neil, irreverente como es, ríe a la distancia cuando le comento que está siendo grabado desde Lima. Y como no podía ser de otra manera, la electrónica juega un papel primordial en la conversa: Él conduce y me habla por videoconferencia.

Antes de producir a bandas como los “Beastie Boys” o “Masive Attack”, antes de explorar con otros géneros que no fueran el reggae, ya eras conocido por tus locuras con la mezcladora y por liberar de la monotonía los temas que producías gracias a tus conocimientos electrónicos. ¿Cómo así surge tu inquietud por la tecnología abocada a la música?

Si quieres que sea específico, no lo sé. Pero debió haber sido allá por el año 1975. Mi pasión por la electrónica y mi gusto por la música hicieron que quiera montar mi propio estudio de grabación. Ese año compré una máquina grabadora casera y, como no hacía todo lo que quería, construí yo mismo una mezcladora, efectos de eco y delay. Para el año 1979 ya tenía bandas que querían grabar conmigo. Era alucinante.

Ya me imagino de dónde viene el apodo de Mad Professor…

[risas] En realidad surgió desde que era niño. Era muy curioso y estaba fascinado con todos los equipos eléctricos que teníamos en casa. Le pregunté a mi mama cómo funcionaban y no supo responderme. Entonces, un día abrí la radio completamente. Mamá se molesto muchísimo porque no sabía cómo arreglarla y me hizo ir a la biblioteca a conseguir un libro sobre radios y fue así como todo empezó. Otros niños empezaron a llamarme ‘professor’ porque siempre estaba haciendo cosas como esas, tú sabes, siempre construyendo cosas.

Entonces ¿Eres un músico o un electrónico?

Si me pones en un cuarto donde hay instrumentos musicales y al lado, efectos, mezcladoras y procesadores de sonido, indudablemente me seducirá el segundo grupo. No soy músico, pero me fascina la idea de hacer bailar a la gente, volverla loca con la tecnología.

El Dub es un género musical, me dices que no eres músico, pero eres uno de sus más grandes exponentes. ¿Cómo así nació este género para ti?

Yo recuerdo que antes de 1970 la música no tenía muchos efectos de eco o reverb. Sonaba plana y no había una marca característica que me permitiera reconocer el trabajo del ingeniero o el productor del disco. Pero alrededor de 1972, un par de cosas pasaron. El lado B de los discos comenzó a ser la versión instrumental del lado A. Sumado a ello, apareció la figura del DJ, quien sobre la versión instrumental agarraba el micrófono y agregaba frases. Años más tarde se popularizo y tomo el nombre de rap. Cuando se hacía lo mismo sobre reggae, recibió el nombre de ‘toasting’. Mi aporte fue la tecnología. Mi voz era la de los transistores, ecos y el reverb.

¿Y no tenían problema con usar música de otros para hacer la suya?

Para nada. Estas nuevas versiones se volvieron muy populares y comenzaron a ser incluidas en los discos de los artistas. Ahora el ingeniero de sonido podía desde remover sonidos y ponerle eco a la voz del DJ y crear algo más exótico.

Tú has hecho cosas exóticas. El “Dub me Crazy, The African Connection” es uno de tus más recordados discos. ¿Harás algo con música peruana en tu visita?

Luego de comer esa rica sopa, que se llama… chupe de camarones[risas; el profesor desconocía la veda del preciado crustáceo], claro. Voy a producir temas de dos bandas peruanas. Estoy llevando todos mis equipos a Lima. Le daré un trato especial a Los Chapillacs (Arequipa) y Vieja Skina (Lima)como nunca antes han visto. Usaré sus temas en mi show. Será una locura

Es la primera vez que un productor de tus características viene al Perú y se empeña no sólo por dar conciertos, sino también por difundir sus conocimientos. ¿Qué te motiva a hacer estas cosas?

El simple hecho de hacer algo. Producir algo. Lo que sea. De lo contrario, estaré muerto. Conduzca o no a nada, pero siempre es bueno hacer algo. Personalmente, aunque tenga que pagar para que un músico venga a mí estudio e improvise sobre mis ritmos y yo pueda trabajar, yo me sentiré vivo al encenderse esa chispa de creatividad en mi cabeza y pueda ‘parir’ un nuevo concepto. Si no, estaré muerto… estaré muerto.

Nos despedimos. Aprieta un botón y su rostro desaparece de mi pantalla. Neil sigue manejando por la carretera cubierta de un manto blanco. Sigue su ruta y no se detendrá hasta llegar al Perú.

miércoles, 15 de junio de 2011

Músicos para el Perú: Sinfonía por el Perú

El 31 de mayo fue el concierto de Inauguración de Sinfonía por el Perú, o Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles del Perú (SOJIP) proyecto social dirigido por Juan Diego Flores, nuestro tenor reconocido mundialmente.

La presentación daba inicio al proyecto que plantea desarrollar a través de la música mejores personas. Este proyecto está dirigido para todos los niños interesados, pero para los de menos recursos con mucho más entusiasmo porque se busca alejarlos de una vida de vicios y violencia.


Este concierto fue una muestra al público, pues tres días antes hubo una función cerrada para buscar financiamiento y apoyo. Gracias a ello ahora el proyecto cuenta con convenios y el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BIF), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Voluntariado “Virgen de la Esperanza” del Ministerio de Relaciones Exteriores, quienes colaborarán con la formación y equipamiento de los núcleos -organizaciones educativas, artísticas y administrativas donde se llevan a cabo los programas orquestales y corales- a lo largo de nuestro territorio nacional.

En este concierto los protagonistas, además de Juan Diego Flores, fueron los chicos de tres elencos juveniles. Los músicos son integrantes de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Ministerio de Cultura, la Red de Orquestas Sinfónicas Nacional, el Coro del Ministerio de Educación y la Sinfónica del Conservatorio Nacional de Música.


Pero esta idea no nació de la nada. Previamente el maestro Wilfredo Tarazona ha venido trabajando la Red de Orquestas y Coros a nivel nacional. Entonces tomando esta idea y la gran obra social que constituye la Fundación Musical Simón Bolívar, más conocida como El Sistema en Venezuela, Juan Diego Flores se vio inspirado y decidió poner manos a la obra.
La espectacular presentación, del último día de mayo, estuvo a cargo del venezolano Manuel López Gómez. La presencia de este director hizo que los chicos de la orquesta vivieran en carne propia lo que el proyecto plantea: exigencia para la excelencia, disciplina, trabajo en equipo, mística y gozo por lograr lo propuesto.
Sebastián, violinista del Conservatorio Nacional de Música (CNM), nos cuenta “la experiencia fue como un traslado de país. Los ensayos eran de ocho horas diarias, fue chocante, aprendimos mucho y salimos muy motivados.
Junior, contrabajista del CNM. agrega “él ayudó mucho porque era muy exigente en los ensayos y con las correcciones, era como Chávez”, dice refiriéndose al director Venezolano,Manuel López, con una sonrisa burlona.


La idea es que la música esté al alcance de todos, para poder superarse a sí mismos y para tomarla por qué no, como una carrera. No es pasar el rato, sino tomarse en serio y con disciplina la música.
Jesús, segundo violín en la orquesta y alumno del CNM nos cuenta “Hay un compromiso con el país y no hay que dejarlo, hay que seguir educando.
Parte imprescindible del concierto fueron los ensayos como nos cuenta Blanca “fueron dos semanas de ensayos con el director Venezolano. Juan Diego iba a ver y corregir pero no cantaba porque estaba enfermo, ni siquiera cantó en el ensayo general, tenía que guardar su voz.”; “fuimos su pista de Karaoke” agrega Sebastián con ironía.
Como vemos, en nuestro país no solo tendremos un proyecto parecido al de Venezuela para el desarrollo musical de niños y jóvenes sino que ya tenemos la versión peruana de “Sinatra está resfriado” de Talese con nuestro talentoso tenor.

Otro ingrediente fundamental de este concierto fueron las piezas a interpretar. El concierto tuvo once canciones y tres "otro". De las dos piezas peruanas las dos fueron arreglos de Juan Diego. Una de las partituras estuvo dedicada especialmente a la Orquesta, “El Palmero” que es una marinera limeña. La otra pieza peruana fue el vals “La Flor de la Canela”, con el mismo arreglo que se oye en el “Documental Marca Perú”.
El primer paso está dado, se ha hecho el concierto inaugural y ya se tienen varios convenios con sinfónicas internacionales como la de Viena y organismos interesados y comprometidos. Solo falta seguir implementando núcleos a lo largo del país, conseguir a los profesores y capacitadores para que todos los niños peruanos puedan acceder a este maravilloso programa que no solo pretende llenarles de música la vida sino darles la oportunidad de crecer explotando su capacidad.
Si se le critica al electo presidente sus posibles planes de seguir el ejemplo del país de Chavéz está sería una iniciativa que pocos rechazarían.

Fotos: Blanca Gómez