lunes, 30 de mayo de 2011

El Che del Medio Oriente






Diez días de protestas y miles de muertos después, Libia vive en zozobra por una guerra para liberarse de Gadafi, un dictador que dice no tener ningún cargo político en su propio gobierno pues es simplemente el líder honorífico de la revolución. ¿Quién es este hombre del que todos hablan?

El nombre de Muamar Gadafi ha dado la vuelta al mundo. La violencia de sus actos ha conmovido a la comunidad internacional. Representados en la OTAN han condenado y atacado con la misma violencia a Libia, pero no al dictador libio.

¿Qué despertó la furia del pueblo contra su dictador? ¿Cómo alguien puede gobernar violentamente durante décadas sin que nadie diga nada? ¿Por qué los países más poderosos del mundo no vieron nada? Durante los 42 años que Gadafi estuvo en la cabeza de Libia, ¿qué hicieron? ¿Qué hace que este dictador sea tan difícil de derrocar?

Los inicios

Nació en una familia beduina – árabes nómadas que viven en tribus en los desiertos – en la ciudad de Sirte, de la libia italiana - colonia del Reino de Italia hasta finalizada la Segunda Guerra Mundial -. A los 21 años terminó Derecho e ingresó a la Escuela Militar, donde al terminar viajó a Gran Bretaña a un curso de perfeccionamiento militar.

A los 27 años fue líder de facto de Libia luego de que una revolución en 1969 derrocara al Rey Idris, por lo que fue apodado como “El Che Guevara árabe”. Su juventud al asumir le poder, la imagen de militar rebelde y sus políticas de izquierda recordaban al revolucionario argentino.

Al asumir el cargo impuso una nueva constitución, que alejó al Estado de las estructuras políticas tradiconales, lo que originó que lo llevò a ser odiado por la clase alta y la aristrocracia del país.

En 1970 logró que se retiraran las bases extranjeras y se nacionalizaran las empresas petroleras, lo cual hizo crecer ràpidamente el nivel de vida de la población. Prohibió el consumo de alcohol dentro del territorio libio. Aumentó los derechos de la mujer en nombre d el igualdad, desafiando al Islam.

Implantó una nueva interpretación personal de socialismo, que pretendía separar a Libia del contexto internacional, además de formar un sólo estado árabe socialista junto con Egipto y Siria.

Se dice que su intención era ser como el líder Gamal Abdel Nasser, quien gobernó durante 14 años Egipto luego de la Guerra Fría y fue creador del movimiento no alineado, es decir, países populistas y socialistas que no pertenecían a la URSS, que buscaba un estado panarábico.

Siguiendo este ejemplo, Gadafi trató varias veces de unir Libia con otros países y de establecer alianzas con gobiernos vecinos para cumplir el sueño de un Estado Panarábico, siguiendo sus propias teorías políticas.

Revolución verde

Al estilo de Mao Tse Tung con su Libro Rojo, Muamar el Gadafi publicó entre 1975 y 1979 tres volúmenes de su Libro Verde, que contiene la explicación de su teoría política y de su forma de gobierno en Libia.

Dentro de estos tres tomos se exponen la ideas principales de la “tercera teoría universal”, tomada de sus orígenes beduinos y del Islam. En ellos expone una mezcla de nacionalismo árabe con ideas del socialismo y populismo occidentales, para hacer frente al capitalismo y al comunismo.

La teoría contiene ideas del Che Guevara y de Nasser. Además usa como fuente el Corán, rechazando los parlamentos, asambleas y referéndums para gobernar en democracia. Es por esto que el gobierno funciona con asambleas populares y comités que están unidos en una Asamblea Popular Base que entrega al Congreso General los temas a discutirse. Propone además la nacionalización y eliminación del trabajo asalariado a cambio de dar a los trabajadores los derechos de los productos fabricados por ellos.
Yamahiriya, traducido como “Estado de masas”, es el nombre del gobierno basado en esta teoría. En este “Estado”, Gadafi no ocupa ningún cargo público: tiene el nombre de líder o guía atribuido de manera honorífica. Pero es él - y el grupo de militares con quienes se sublevó en 1969 - quien gobierna Libia. Gadafi cambió el color de la bandera de Libia a verde al llegar al poder, a corde con su revolución.


Viejos amigos


Aunque no existe un solo presidente democrático que reconozca actualmente algún lazo con el dictador árabe, hubo un tiempo no muy lejano en el que posaban alegremente junto a él para la prensa internacional.

No sólo lo hacían en cumbres presidenciales, también lo acompañaron en la celebración de los 40 años de su ascenso al poder. Presidentes como Hugo Chávez o ministros como Berlusconi estrecharon la mano de Gadafi para felicitar su dictadura de cuatro décadas.

En hispanoamérica Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega o Rafael Correa, defienden a quien consideran parte de su "club", argumentando que lo que quieren países como Estados Unidos es quitarle el petróleo a los libios. Aunque gracias a los ingresos que les da este Libia se encuentra en el puesto 53 del Indice de Desarrollo Humano (IDH) de la ONU y en el puesto 63 de Producto Interior Bruto (PIB) nominal per cápita (unos 9.00 dólares anuales) a nivel mundial, la riqueza no es correctamente distribuída y muchos libios viven en pobreza extrema.

Como es de prever, líderes del primer mundo no pueden estrechar más la mano de un dictador que bombardea a su propio pueblo, pero tampoco lo condenan de la forma que se espera. Va más allá de los civiles muertos, se trata de negocios, se trata de cómo afectará sus economías la ruptura de los pactos antes establecidos y respetados por Gadafi.

Luego de más de 40 años de poder, no sólo sus "amigos" del G8 lo banadonaron.
Mesmari, uno de los asesores más cercanos a Gadafi durante todo su gobierno, luego de meses de conversaciones secretas llega a un acuerdo con el gobierno francés para traicionar a su mandatario y a cambio recibió asilo político en ese país.

Gadafi, furioso, le pidió que regrese y le ofreció ser perdonado. En cambio Mesmari junto a Al Hadji y otros ex colaboradores del dictador, dirigirán la revuelta de Benghazi el 17 de febrero. Mesmari, ahora de la mano de Sarkozy, rebela poco a poco los secretos de Gadafi, ganándose el apodo de "Libyan Wikileak
".

Sus…¿logros?

El ex-dictador libio fue objeto de varios intentos de derrocamiento por parte de los Estado Unidos, sobre todo en los ochentas. Reagan, por ejemplo, ordenó el bombardeo de Trípoli en el cual murió una de las hijas menores de Gadafi.

Luego de haber apoyado y subvencionado durante las primeras décadas de su gobierno a grupos terroristas alrededor del mundo, Gadafi abandonó este tipo de patrocinios en los noventa para iniciar un nuevo desarrollo en Libia, permitiendo el ingreso de capital extranjero y pasando del aislamiento de Libia a la integración como Estado aceptado dentro de la comunidad internacional.

Gadafi consiguió estos logros vendiendo recursos como gas y petróleo a los países del primer mundo y con algunas estrategias políticas que limpiaron su imagen, como aceptar culpa en el atentado de Lockerbie - donde más de 300 personas muerieron al explotar un avión comercial sobre esta ciudad escocesa - y pagar recompensas de 10 millones de dólares a las víctimas, la mayoría estadounidenses. La renuncia a las armas de destrucción masiva fue otra de las decisiones que ayudaron al líder libio a limpiar su nombre.

Increíblemente, esto eliminó su prontuario de años apoyando asesinatos y terroristas, y Gadafi volteó al mundo con la cara limpia y orgullosa de quien tiene poder y muchos buenos amigos.

La caída

Lo que pasó es ya historia conocida. Si bien se trata obviamente de un conflicto de intereses económicos y políticos, el pueblo libio despertó al fin y se unió a la revolución. Aunque la OTAN no ha decidido aún tomar totalmente el control por conflictos dentro de la organización, las milicias rebeldes continúan en su lucha apoyados por otros países de la región.

Este dictador, que divertía a otros mandatarios con sus trajes excéntricos y su personalidad divertida, se ve cada vez más solo. Queda claro que si algo lo mantuvo en poder durante casi medio siglo, fue el soporte que recibió de otros presidentes, que no necesariamente tuvieron que comulgar con sus ideas para ayudarlo, bastó con que Gadafi compartiera el tan deseado oro negro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario